Acaba de publicarse un intersante informe de la King's Found sobre la calidad de los cuidados en la atención primaria. El trabajo en equipo (en un sentido muy amplio) y el papel activo del paciente son elementos clave para garantizar la calidad de los cuidados.
De una primera lectura muy rápida quisiera destacar este enfoque
General practice needs to move from being the gatekeeper to specialist care to being the navigator that helps steer patients to the most appropriate care and support.
Es una manera de hacer referencia a la "función de GPS" de una manera parecida a la que ya se comentaba en el post de El forastero... del mes de agosto pasado.
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viernes, 25 de marzo de 2011
miércoles, 27 de octubre de 2010
Trabajo en equipo
La última entrada del blog del Dr. Wachter habla del trabajo en equipo: Teamwork Training in Healthcare: More Than Just Kumbaya. Wachter se hace eco de los beneficios de los programas de entrenamiento para trabajar en equipo y se pregunta si estos programas deben ser obligatorios y si, además, deben tenerse en cuenta a la hora de acreditar los centros.
Realmente el trabajo que comenta Wachter (Neily et al, JAMA 2010) muestra que el declive de la mortalidad en pacientes del área quirúrgica es un 50% superior en el grupo que recibe entrenamiento para mejorar el trabajo en comparación con el control.
Los programas de entrenamiento deberían cumplir estos requisitos:
En cualquier caso, las actividades alrededor de las mejoras del trabajo en equipo constituirán un área emergente. La mayor parte de las experiencias se centran en el paciente quirúrgico, o en equipos quirúrgicos o de críticos (pacientes agudos con intervenciones intensas pero limitadas en el tiempo y que siempre se dan ens instalaciones sanitarias). Sin embargo, el reto más importante es introducir el aprendizaje del trabajo en equipo en la atención de pacientes con enfermedades crónicas (intervenciones de intensidad variables, mantenidas a lo largo del tiempo y en las que el contacto con el paciente se produce en distintos dispositivos sanitarios y en el domicilio).
El primer paso es no confundir el equipo con la "pandilla".
.
Realmente el trabajo que comenta Wachter (Neily et al, JAMA 2010) muestra que el declive de la mortalidad en pacientes del área quirúrgica es un 50% superior en el grupo que recibe entrenamiento para mejorar el trabajo en comparación con el control.
Los programas de entrenamiento deberían cumplir estos requisitos:
- Identificar especírficamente el grupo que debe entrenarse.
- Debe quedar claro que este entrenamiento es un objetivo de la Institución.
- Deben participar todos los profesionales implicados.
- El entrenamiento debe ser multidisciplinar.
- La simulación puede ayudar (pero no es imprescindible)
- Es esencial el liderazgo y el programa de entrenamiento debe ofrecerse, por lo menos en parte, a través de staff del propio centro y que tengan un prestigio reconocido.
- Los programas de entrenamiento deben mantenerse a lo largo del tiempo.
- Los programas deben basarse en una combinación de estrategias.
- Los resultados de estos programas deben evaluarse desde diversos puntos de vista: outcomes relacionados con el paciente (mortalidad, complicaciones, reducción de tiempos de espera....), mejoras que tienen impacto en la organización (eficiencia, coordinación, ...) e impacto sobre los propios profesionales.
En cualquier caso, las actividades alrededor de las mejoras del trabajo en equipo constituirán un área emergente. La mayor parte de las experiencias se centran en el paciente quirúrgico, o en equipos quirúrgicos o de críticos (pacientes agudos con intervenciones intensas pero limitadas en el tiempo y que siempre se dan ens instalaciones sanitarias). Sin embargo, el reto más importante es introducir el aprendizaje del trabajo en equipo en la atención de pacientes con enfermedades crónicas (intervenciones de intensidad variables, mantenidas a lo largo del tiempo y en las que el contacto con el paciente se produce en distintos dispositivos sanitarios y en el domicilio).
El primer paso es no confundir el equipo con la "pandilla".
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domingo, 11 de abril de 2010
Vale la pena aprender de los que lo hacen bien
Leyendo la prensa dominical se me han venido a la cabeza algunas ideas para aprender de los que lo hacen bien. Algunas de las palabras clave son las siguientes.
1. Orden.
Para tener éxito es preciso saber hacia donde dirigimos nuestros esfuerzos. Es lo que podemos endender por "orden", por la "manera de trabajar" o los "objetivos" que queremos conseguir. El desorden ayuda poco a conseguir los objetivos. Además, el orden debe ir por delante de la actitud o el esfuerzo.
2. Sorpresa.
En todo proyecto debe haber algún elemento de sorpresa. La previsibilidad y la rutina no nos acercan a la innovación.
3. Flexibilidad.
Aunque cada uno debe desarrollar su habilidades (y en el proyecto se debe contar con la aportación de lo mejor de los mejores) a veces hay que "picar piedra" y hacer otras cosas (rutinarias, poco espectaculares, que aportan poco en lo personal...). Los especialistas también deben saber hacer cosas de generalista (o por lo menos ayudar en cosas que no les son propias).
4. Adaptabilidad.
Todas las cualidades anteriores deben servir para facilitar la adaptabilidad a las circunstancias. El proyecto es importante, pero el medio condiciona. Si no te adaptas o eres muy fuerte (poco probable) o te arrastrarán.
5. Oportunismo.
Una de las herramientas de la adaptabilidad es el oportunismo. Es clásico esto de "a veces el tren solo para una vez en tu estación". Hay que aprovechar las ocasiones.
6. Coherencia.
La convicción debe servir para dar tiempo al modelo. Las cosas requieren un tiempo y, a veces, es de sabios saber esperar para recoger los frutos.
Estas son las razones por las que ayer el Barcelona ganó al Real Madrid (0-2).
Las decisiones se toman en frío y por lo tanto hay un orden previo. Una alineación sorprendente, con cinco (o seis) defensas: Piqué, Milito, Albes, Pujol, Maxwell (porqué Valdés a veces jugaba más como defensa que como portero, aunque paró lo suyo!). Los jugadores son defensas o delanteros, pero a veces hacen funciones que no les toca: son flexibles (Messi y Pedro a veces bajan a defender). Pero el sistema no es rígido y se dapta a las circunstancias: en la segunda parte los defensas cambian de posición. Y es evidente que el equipo es oportunista: Xavi dispone de un segundo para pensar y da el pase definitivo a Messi y a Pedro. Todo esto se consigue con coherencia: mantener el sistema hasta que encaja (es decir, hacer frente a la incertidumbre de los primeros minutos de cada parte del juego).
La guinda es la entrevista a Messi al final del partido. Cuando le preguntan sobre si esta es una victoria de Messi sobre Cristiano responde que el tema no es ese, el tema es la victoria del Barça sobre el Madrid. Hay genios, pero genios que juegan en un equipo y que saben que sin el equipo son menos (o casi nada).
1. Orden.
Para tener éxito es preciso saber hacia donde dirigimos nuestros esfuerzos. Es lo que podemos endender por "orden", por la "manera de trabajar" o los "objetivos" que queremos conseguir. El desorden ayuda poco a conseguir los objetivos. Además, el orden debe ir por delante de la actitud o el esfuerzo.
2. Sorpresa.
En todo proyecto debe haber algún elemento de sorpresa. La previsibilidad y la rutina no nos acercan a la innovación.
3. Flexibilidad.
Aunque cada uno debe desarrollar su habilidades (y en el proyecto se debe contar con la aportación de lo mejor de los mejores) a veces hay que "picar piedra" y hacer otras cosas (rutinarias, poco espectaculares, que aportan poco en lo personal...). Los especialistas también deben saber hacer cosas de generalista (o por lo menos ayudar en cosas que no les son propias).
4. Adaptabilidad.
Todas las cualidades anteriores deben servir para facilitar la adaptabilidad a las circunstancias. El proyecto es importante, pero el medio condiciona. Si no te adaptas o eres muy fuerte (poco probable) o te arrastrarán.
5. Oportunismo.
Una de las herramientas de la adaptabilidad es el oportunismo. Es clásico esto de "a veces el tren solo para una vez en tu estación". Hay que aprovechar las ocasiones.
6. Coherencia.
La convicción debe servir para dar tiempo al modelo. Las cosas requieren un tiempo y, a veces, es de sabios saber esperar para recoger los frutos.
Estas son las razones por las que ayer el Barcelona ganó al Real Madrid (0-2).
Las decisiones se toman en frío y por lo tanto hay un orden previo. Una alineación sorprendente, con cinco (o seis) defensas: Piqué, Milito, Albes, Pujol, Maxwell (porqué Valdés a veces jugaba más como defensa que como portero, aunque paró lo suyo!). Los jugadores son defensas o delanteros, pero a veces hacen funciones que no les toca: son flexibles (Messi y Pedro a veces bajan a defender). Pero el sistema no es rígido y se dapta a las circunstancias: en la segunda parte los defensas cambian de posición. Y es evidente que el equipo es oportunista: Xavi dispone de un segundo para pensar y da el pase definitivo a Messi y a Pedro. Todo esto se consigue con coherencia: mantener el sistema hasta que encaja (es decir, hacer frente a la incertidumbre de los primeros minutos de cada parte del juego).
La guinda es la entrevista a Messi al final del partido. Cuando le preguntan sobre si esta es una victoria de Messi sobre Cristiano responde que el tema no es ese, el tema es la victoria del Barça sobre el Madrid. Hay genios, pero genios que juegan en un equipo y que saben que sin el equipo son menos (o casi nada).
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sorpresa
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