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viernes, 22 de abril de 2011

Los pacientes no son consumidores

Más Krugman. Excelente entrada en su blog del NY Times titulada Patients Are Not Consumers. Transcribo la entrada:

I keep encountering discussions of health economics in which patients are referred to as “consumers”, after which the usual mantra of freedom of choice is invoked on behalf of voucherizing Medicare, or whatever.

We used to know better than this.

Medical care is an area in which crucial decisions — life and death decisions — must be made; yet making those decisions intelligently requires a vast amount of specialized knowledge; and often those decisions must also be made under conditions in which the patient is incapacitated, under severe stress, or needs action immediately, with no time for discussion, let alone comparison shopping.

That’s why we have medical ethics. That’s why doctors have traditionally both been viewed as something special and been expected to behave according to higher standards than the average professional. There’s a reason we have TV series about heroic doctors, while we don’t have TV series about heroic middle managers or heroic economists.

The idea that all this can be reduced to money — that doctors are just people selling services to consumers of health care — is, well, sickening. And the prevalence of this kind of language is a sign that something has gone very wrong not just with this discussion, but with our society’s values.

  • Participar en la toma de decisiones en las que el paciente está en una situación compleja.
  • A partir de la información general ayudar a tomar decisiones para pacientes concretos.
  • Exigencia de altos estándares profesionales.
Son muy interesantes los comentarios de los lectores. Por ejemplo. El comentario 214 (Ken, de Seatlle) sostiene que la mayor parte de los contactos con los médicos son revisiones rutinarias (que podrían tratarse como un producto del mercado). Es como un coche: aseguramos el riesgo de accidentes pero no el mantenimiento. Quizás con este comentario se abre la puerta a la estandarización de una parte de la atención sanitaria (y, por lo tanto, no es imprescindible que la realicen médicos) y a preservar el núcleo la práctica asistencial (la colaboración del médico en la toma de decisiones individuales)

domingo, 17 de abril de 2011

Más Krugman

En el post anterior utilcé una referencia a Krugman. Quisiera completarla con algunas citas.
El título es significativo. Deberíamos asumir que, quizás, por primera vez, iremos a menos (o por lo menos no iremos a más). Dos palabras clave: productividad y ahorro.

La productividad no lo es todo, pero a largo plazo lo es casi todo. La capacidad de un país para mejorar el nivel de vida a lo largo del tiempo depende casi por entero de su capacidad para aumentar su producción por trabajador (p. 23)


El problema de la sanidad es simple (sosteiene Krugman): se ha vuelto increiblemente onerosa (p. 84)... el sistema no hace ningún tipo de intercambio entre los beneficios médicos y la pérdida económica... el tratamiento siempre se empuja a la "parte plana de la curva" ... mayores gastos no conllevan mayor beneficio médico...tendencia a empujar el tratamiento hasta sus límites, independientemente del coste (p. 85).

...¿cómo podemos crear un conjunto de instituciones que realmente puedan decir que no? (p. 88)...La realidad económica exige que otorguemos un precio a la vida humana y a la salud, pero ésa es una realidad que preferimos no admitir y nuestra resistencia a enfrentarnos a esa opción explica por qué se han disprado los costes (p. 93)

Y, fialmente, una de las claves del problema: USA en su conjunto está ahorrando mucho menos de lo que solía (p., 98)

Quizás debemos aprender a poner límites. Pero, atendiendo también a Krugman, debemos ser conscientes que cuando se generan desigualdades los poderes públicos tienen pocas capacidades para reducirlas (por lo menos para reducir las desigualdades rápidamente). El incremento de la desiguladad es muy difícil de corregir (p. 38) Éste es un sólido argumento para velar por la preservación de los beneficios del estado del bienestar: los grupos que se descabalgan tienen muchas dificultades para volver a subir al tren.

Más productividad y más ahorro pueden ser buenas herramientas.
.

lunes, 22 de marzo de 2010

Lecciones de la respuesta a la crisis económica

A veces leo libros que no estoy seguro de entender del todo. Algo así me ha pasado con la lectura del libro The return of depression economics, del premio Nobel de economía 2008 Paul Krugman. Me apasiona leer sobre temas en los que soy un neófito. Pero reconozco que en ocasiones puede ser frustrante.


El libro es un análisis de las diferentes crisis económicas de los últimos años. Seguro que un economista haría una lectura muchos más provechosa que la mía. Pero, a pesar de todo, voy a contaros lo que he entendido (creo) de la lectura.

Hay diversos factores que juegan un papel en las crisis económicas y que, generalizando generosamente, podrían aplicarse a las crisis en las organzaciones sanitarias.

1. La confianza es el elemento clave en las relaciones de los grupos humanos. Las crisis económicas se relacionan con la pérdida de confianza.

No hace falta discutirlo. En las organizaciones sanitarias, en los equipos, es la confianza la que permite desarrollar proyectos. La sospecha es una enemiga del esfuerzo por superar retos.

2. Muchas crisis se producen por "alargar más el brazo que la manga" (no estoy seguro que esta se una expresión correcta en español, podría ser una traducción literal de la expresión catalana estirar més el braç que la màniga, y quizás la expresión correcta es "quiero y no puedo").

En cualquier caso, es imprescinible conocer las propias limitacines.

3. En las crisis económicas se producen consecuencias imprevisibles e impredicibles. Dicen los expertos que la crisis de la construcción en Florida causó la catástrofe de los fondos de pensión islandeses.

Hay que tomar pocas decisiones para distorsionar todo el circuito de ingresos en el hospital. Si no se contiene la presión de urgencias rápidamente se resienten los ingresos programados, las listas de espera, etc...

4. Una expresión clave "There is no free lunch". Podría interpretarse como "todo cuesta" o "todo no se puede hacer... por lo menos a la vez".

Esta expresión nos lleva a un elemento clave en las organizaciones sanitarias: tomar decisiones respecto a las prioridades asistenciales. No hay "comida gratis", todo cuesta y lo que gastamos en una dirección dejamos de gastarlo en otra.