- La Plaza: una adolescente triste y desesperanzada me pide sin convicción la moneda que he dejado de propina.
- Le Monde: esta semana la OMS ha pedido más investigación para las enfermedades que afectan a los países pobres (y a los pobres).
jueves, 31 de mayo de 2012
Investigación
martes, 28 de diciembre de 2010
Los "top 10" del 2010
1. El uso de tratamientos farmacológicos preventivos reduce el riesgo de contraer la infección por virus VIH en pacientes con conductas de riesgo (es lo que se conoce con el nombre de “profilaxis pre-exposición”). Esta información ¿bajará la guerdia respecto a las medidas preventivas de barrera.
2. Generación de células sintéticas. El Dr. J. Craig Venter es su creador y propone usos tan diversos como la producción de bio-fuel o la creación rápida de vacunes contra la gripe.
3. Análisis de sangre para identificar la enfermedad de Alzheimer (¿el diagnóstico precoz, realmente enlentece la evolución de la enfermedad?)
4. El Botox mejora las migrañas (ojo, en un periódico lo han traducido al revés, diciendo que “Botox provoca migrañas)
5. Cambios en las recomendaciones sobre resucitación cardiopulmonar: primero la compresión del tórax (hasta 30 veces) que el boca a boca.
6. Restricción del uso de rosiglitazone (un antidiabético oral) por el incremento del riesgo de eventos cardiovasculares, limitando su uso a pacientes que no pueden tratarse con otros fármacos
7. Predicción del riesgo de ataques cardíacos a través de un análisis de sangre. Teóricamente los pacientes con riesgo podrían adoptar precozmente hábitos saludables.
8. Predicción del éxito de la fertilización in vitro (actualmente el éxito se cifra en el 30% de los casos y filmando las primeras fases del proceso se puede predecir con más precisión los embriones viables).
9. Ovario artificial (mejora las técnicas de fertilización in vitro)
10. Creación de células madre pluripotenciales (iPS) de una manera más rápida y segura.
Es muy difícil pronosticar qué novedades realmente tendrán impacto real sobre la salud de los ciudadanos. No sé si conocer situaciones no tratables mejora la calidad de vida de los afectados. Algunas porpuestas,como la resucitación cardiopulmonar, no sé si únicamente traducen una realidad (en muchos casos hay reticencias para hacer el boca a boca). Stephen L Hauser (experto en esclerosis múltiple), ayer, en "la contra" de La Vanguardia sugería que "estamos medicalizando la vida en exceso".
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jueves, 23 de diciembre de 2010
Productividad
Como decía, la colega me sugiere que en pocos años la presión asistencial se ha acentuado y que mi discurso no es del todo cierto. Naturalmente no creo que toda la productividad deba centrarse en actividad asistencial, ni mucho menos: aquí rápidamente algunos introducirían "docencia" e "investigación" pero creo que la "docencia" atrae a pocos y la "investigación" (la de verdad) solo debería ser para una minoría (es curioso que al hacer referencia a otros elementos de la productividad pocos hablen de continuidad asistencial, de actividades grupales con pacientes, de formación continuada evaluable...)
Volviedo al la productividad, en la Memoria 2009 del CatSalut hay un par de datos llamativos (referidos al período 2003-2009): la actividad hospitalaria (altas) ha descendido un 11% y las plantillas de los hospitales han aumentado un 25% (pág. 31).
Me parece que hay que seguir dándole vueltas al tema de la productividad.
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lunes, 9 de agosto de 2010
Elogio de la imperfección
He encontrado un libro maravilloso de Rita Levi-Montalcini en una librería de la Via del Corso, de Roma, abierta un domingo por la tarde (uno de agosto).
Rita Levi-Montalcini (Turín, 1909), descendiente de judíos sefarditas, nació en un ambiente familiar "libre-pensador". Estudió Medicina, superó el fascismo y la persecución nazi y con una voluntad y una decisión inquebrantables se dedicó de lleno a la investigación. Junto con Stanley Cohen describió el Nerve growth factor (NGF), que les valió a ambos el Premio Nobel de Medicina en 1986. A sus 101 años sigue activa y lúcida sin olvidar su compromiso con los menos favorecidos. Un buen ejemplo es Rita Levi-Montalcini Foundation Onlus, una fundación que ofrece ayudas a nujeres africanas para realizar estudios superiores. Rigor científico (curiosidad y exigencia), sentido de la justicia y ternura (una buena combinación).
Investigar, investigar de verdad, es muy difícil. Requeire formación, esfuerzo, disciplina, espíritu de sacrificio, paciencia, rigor, generosidad...y un contexto adecuado que a veces se escoge pero otras no. La lectura del libro de Levi-Montalcini me lleva a pensar en uno de los tópicos más repetidos referentes a los elementos fundamentales de la práctica de la medicina. Se afirma, con rotundidad, que estos elementos son imprescindibles: asistencia, docencia e investigación. Así, sin más, todo médico debe hacer asistencia, docencia e investigación. No lo veo de la misma manera, o por lo menos creo que debe explicarse con más precisión.
La sociedad espera del médico (por lo menos de la mayoría de médicos) que se dedique a la asistencia (a través de la relación directa con los pacientes o desde el ámbito de la salud pública o de la organización sanitaria). La función del médico es curar (si puede) y cuidar. Dicho esto, en algunos casos se realizarán actividades docentes formales (pero la docencia bien hecha también es muy difícil y requeire habilidades y conocimientos específicos) y otros, muy pocos, realizarán verdaderas actividades de investigación (he oído decir a Francesc Moreu, refiriéndose a la investigación aquellos de "muchos son los llamados y pocos los escogidos", Mateo 22, 1-14).
La docencia se confunde demasiado a menudo con la plaza de profesor asociado. Se olvida uno de los papeles fundamentales del médico: enseñar el oficio (tal como se identifica en el Juramento Hipocrático: ...enseñarles este arte gratuitamente si quieren aprenderlo). Una buena manera de enseñar el oficio es a través del ejemplo: la acumulación de conocimientos no lleva mágicamente al dominio de la competencia (Esteve Pont, 2004).
Se habla demasiado de investigación y se olvida que una de las funciones del médico es evaluar su propia práctica. Evaluar la propia práctica requiere análisis de la información, buscar respuesta a dudas (que en ocasiones pueden requerir estudios específicos en un formato de ensayos clínicos controlados), valorar nuevos tratamientos, etc... Y todo ello puede dar lugar a publicaciones científicas de calidad. Pero la investigación, la investigación de verdad, no se limita a estos aspectos. Por lo tanto, evaluar todos, investigar únicamente uno cuantos (pocos).
Como dice Levi-Montalcini, el desarrollo de la capacidad intelectual del Homo sapiens ha sido espectacular, pero todavía tiene limitaciones manifestadas en ocasiones por el desequilibrio entre la razón o el proceso disarmónico que lleva a comportamientos aberrantes o complejos psíquicos (p. 18). La naturaleza humana se explica fundamentalmente a través de la imperfección (p. 289). En algunas discusiones, como las de "asistencia, docencia e investigación", se hace patente la imperfección en el debate al predominar las emociones sobre el razonamiento.
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martes, 30 de diciembre de 2008
Pacientes investigadores

En el apartado de investigación hay una referencia al litio en el tratamiento de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). A finales del 2007 había algunos datos que sugerían que el litio podía enlentencer la evolución de la ELA (Fornai publica un artículo en este sentido en febrero de 2008). A partir de estos datos y a través de la plataforma Patientslikeme, Karen Felzer (investigadora californiana en sismologia e hija de un afectado de ELA) y Humberto Macedo (afectado de ELA) ponen en marcha un estudio para ver el efecto del litio en un grupo amplio de pacientes. Se trata de una investigación sin "investigadores profesionales". Una investigación organizada por los propios pacientes. En poco tiempo reclutan a más de 200 participantes, que siguen durante seis meses. En noviembre de 2008 publican los resultados en los que se muestra que el litio no tiene ningún efecto en la evolución de la enfermedad. Los pacientes han realizado un estudio rápido y transparente. Además, da la impresión que es objetivo porqué, en su valoración, no se han dejado llevar por el entusiasmo frente a un nuevo tratamiento en una enfermedad grave como la ELA.
Claude Lenfant afirma que no siempre se aplican los conocimientos disponibles y, además, los conocimientos no se aplican de una manera homogénea en todos los ámbitos. Es fácil plantear dudas sobre si las líneas de investigación responden a las necesidades de los pacientes. Los resultados de las investigaciones, para que sirvan a los pacientes, deben ser fiables y, sobre todo, relevantes. La investigación básica es fundamental, pero la mayor parte de las veces se ocupa de las causas o los mecanismos de la enfermedad (y esta actitud es la que atrae fondos para financiar las investigaciones y facilita la acumulación de méritos y de prestigio). Pero no siempre existe (o no existe de una manera necesaria) una relación entre el incremento del conocimiento de las causas de la enfermedad y la mejora de la atención al paciente. Por este motivo Sir Iain Chalmers sugiere que, para el paciente, una pregunta relevante es: ¿qué tipo de cuidados funcionan (o no funcionan) en la práctica?
La implicación de los pacientes en el diseño de la investigación puede ser una manera de identificar las preguntas relevantes para los propios pacientes y para los cuidadores. Además, la participación del paciente ayuda al investigador a comprender los valores del que sufre la enfermedad, más allá del simple análisis de las evidencias. En las enfermedades mentales o en las enfermedades crónicas la “pericia” del paciente y la del profesional deben complementarse.
