lunes, 16 de julio de 2012
El aprendizaje de la transparencia
domingo, 10 de julio de 2011
Mejorar el sistema sanitario
No disacutiré el análisis económico. Comparar los porcentajes del PB destinados a salud tiene muchas lecturas. Si disminuye el PIB pero se mantiene el gasto en salud (aunque aumente el déficit) incrementaremos el porcentaje del PIB destinado a salud, pero no significa que estemos mejor. Por otra parte, las comparaciones son interesantes, pero hay que discutir dos puntos clave: el valor absoluto destinado a sanidad y la respuesta a una pregunta fundamental: ¿podemos pagar lo que deseamos?
Los autores del documento comentan un punto esencial: los ingresos. La presión fiscal es entre un 7 y un 8 por ciento inferior en el estado español respecto al conjunto de la unión europea. Para simplificar esta situación algunos hablan de impuestos a la americana (bajos) con servicios a la escandinava (muy altos). Es una fantasía.
Al final los autores proponen diez alternativas, que en síntesis son:
- Aumentar ingresos.
- Optimizar gastos.
- Transparencia en los resultados.
- Oferta de servicios en función de necesidades.
- Reducción, sinergias, fusiones entre proveedores.
- Medidas en relación con el gasto farmacéutico.
- Prevenció y promoción de la salud: desmedicalizar.
- Atender en el lugar de máxima eficiencia a igualdad de calidad.
- Autonomia profesional.
- Retribuciones en función de la calificación y responsabilidad.
Nada sobre cambios en la práctica profesional (roles profesionales, trabajo en equipo, troncalidad vs especialización...), mucho sobre autonomía profesional pero nada sobre responsabilidad con los resultados, nada sobre cambios en profundidad en el sistema para orientarlo a las necesidades del paciente, nada sobre el papel del paciente, nada sobre el impacto de las tecnologías, nada sobre el control de la demanda... Parece más un enfoque al "producto" que al "servicio".
Quizás habría que identificar quince o dieciséis alternativas...o media docena pero algo distintas. El "qué" es importante, pero todavía lo es más el "cómo".
lunes, 3 de enero de 2011
Va en serio
viernes, 31 de diciembre de 2010
"Con menos debemos hacer más y mejor"
Seguro que no lo ha copidado de "El forastero...", aunque desde hace tiempo una frase parecida se ha repetido en el blog. En épocas de crisis parece razonable apelar al esfuerzo, a la frugalidad y a la actitud que trata de obtener el máximo valor de lo que se tiene a mano.
La pregunta clave se centra en aquellas acciones que los médicos podemos llevar a la práctica para hacer "más con menos". Obviamente no tengo la solución mágica, pero es posible hacer algunas cosas muy concretas para mejorar la "eficiencia":
- Renunciar formalmente a los 9 días de "fiesta" que tenemos los estatutarios, además de las vacaciones reglamentarias.
- No deberían hacerse substituciones de médicos relacionadas con enfermedades o con bajas por materinidad.
- Las vacaciones deberían ajustarse a las necesidades. Por ejemplo, en las fiestas navideñas los servicios médicos están desborados (esepcialmente a partir del 1 de enero). No tiene sentido que el inicio del año (con las salas llenas de pacientes) coincida con las vacaciones de más de la mitad de la plantilla de los servicios médicos. Yo mismo he vivio inicios del año con sólo dos médicos de plantilla para atender a más de cuarenta enfermos.
- Los servicios médicos, en invierno, deberían trabajr sabados y domingos (no tiene sentido tener enfermos ingresados a los que no se visitará "formalmente" desde el viernes hasta el lunes). La compensación de este esfuerzo debería relacionarse con el salario, los incentivos o las vacaciones, pero no deberñia plantearse como una actividad "extraordinaria". Los bomberos acucden cuando hay un incencio y los médicos deberíamos acudir cuando hay enfermos. El objetivo final es reducir la estancia media. La reducción de la estancia media es la major garantia de disponibilidad de camas paras los pacientes que esperan en urgencias.
- La organizáción de los servicios debería hacerse de tal manera que los médicos dieran soporte a los servicios de urgencias cuando hay muchos pacientes (por ejemplo a primera hora de la tarde) o cuando hay listas de espera muy largas (en las consultas ambulatorias o en las consultas de especialistas en la Atención Primaria). No tiene sentido organizar el trabajo en base a funciones, debería organizarse en base a necesidades y problemas.
Al final, este esfuerzo debería servir para valorar el papel del médico. Asumir responsabilidades, dar soluciones y comprometerse con los resultados refuerza el papel del profesional (médico) no del empleado (que únicamente cumple órdenes o responde a incentivos).
Es complicado. Pero...
Feliz 2011.
domingo, 17 de octubre de 2010
Retos
Me ha interesado especialmente el concepto de desinversión (dejar de hacer lo que es obsoleto). El mes de marzo de 2010 el BMJ se hacía eco del tema de la desinversión. La deinversión puede conseguirse de diversas maneras:
- Mejorar la toma de decisiones (basadas en evidencias)
- Mejorar la alineación de los servicios de salud entre los proveedores de atención primaria y secundaria;
- Una mejor integración del sistema de salud con el sistema de asistencia social y atención comunitaria.
- Las nuevas tecnologías.
- Una cultura de colaboración y no la competencia.
- Un mejor sistema de gestión para el desarrollo de habilidades
- Cambios en la manera de trabajar.
- Mejorar la capacitación de los pacientes.
- Reducir los costes administrativos.
- Exigencia de responsabilidad social.
- Importancia de la eficiencia.
- Necesidad de cooperación entre el sector público y el privado.
- Gobernanza versus gerencialismo.
domingo, 29 de agosto de 2010
Transparencia
El documento sobre transparencia asume la definición de calidad del documento de Lord Darzi: High Quality Care for All (2008), con tres elementos:
1. La calidad depende de la eficacia (efectividad) del tratamiento y de la atención prestada a los pacientes.
2. La seguridad clínica.
3. La experiencia positiva que los pacientes y cuidadores tienen del tratamiento y la atención que reciben.
Las palabras clave son efectividad, experiencia del paciente y seguridad.
La propuesta británica se concreta en el trabajo para desarrollar el NHS Outcomes Framework. Los indicadores deben definirse a partir de estos criterios:
- Que permitan la rendición de cuentas y la transparencia.
- Equilibrados.
- Enfocados a lo que importa a los pacientes y a los profesionales de la salud.
- Promover la excelencia y la igualdad.
- Enfocado a resultados que el NHS puede influir, en colaboración con otros servicios públicos cuando sea necesario.
- Comparables a nivel internacional.
- Que evolucionen a lo largo del tiempo.
Ámbito 1: Evitar la muerte prematura.
Ámbito 2: Mejora de la calidad de vida de las personas con enfermedades crónicas.
Ámbito 3: Ayudar a las personas a recuperarse de episodios agudos.
Ámbito 4: Garantizar la gente tenga una experiencia positiva de la atención.
Ámbito 5: Promover el tratamiento y la atención a las personas en un ambiente seguro y protegerlos de los efectos adversos evitables.
Las primeras propuestas en otoño.
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viernes, 13 de agosto de 2010
equidad y eficiencia, ¿es una combinación posible?
El documento que propone estos cambios se titula "Equity and Excellence: Liberating the NHS".
Puntos clave del documento:
- El paciente es el centro de cualquier decisión (por lo tanto debe tener información para poder decidir).
- El éxito ddebe medirse por los resultados no por la calidad de la organización o del proceso asistencial.
- Más capacidad dedecisión (y por lo tanto más responsabilidad) para los profesionales de primera línea (descentralización).
- reducir la burocracia en un 45%,
- el NHS se reorganizará para acercar las decisiones a la primera línea asistencial (= menos control top-dpwn) y disminuirá el número de "capas administrativas".
- los 150 Primary Care Trust desapareceran,
- el 80% del presupuesto pasará a ser gestionado por los médicos de atención primaria (que "comprarán" los servicios especializados que necesiten),
- se establecerán mecanismos de seguimiento de los resultados,
- habrá incentivos económicos en función de los resultados,
- se pretende la integración y el trabajo conjunto del NHS, el trabajo social y la salud pública
- Diversidad de proveedores y se hace un émfasis especial al papel del "tercer sector"...
La atención centrada en el paciente no es sólo una declaración de intenciones, sino que el documento concreta algunos componentes importantes de este cambio en el modelo de atención:
- Servicios de soporte on-line.
- Considerar la información generada por el propio paciente.
- Ofrecer información relevante que permita analizar la rendición de cuentas.
- Garantizar que el paciente controle la información de su historia clínica.
- Seguridad: infección nosocomial, mortalidad evitable...
- Efectividad: supervivencia al año o a los cinco años (en el caso del cáncer), reingresos...
- Experiencia: número dde procedimientos realizados, tiempos de espera (medio y máximo), intervenciones anuladas, opiniones de los pacientes...
El nuevo mantra es el siguiente:
Quality, Innovation, Productivity and Prevention (QIPP)
Sin circunloquios se habla claramente del compromiso para mantener la calidad, pero con la imperiosa necesidad de contener el gasto:
- Hay que reducir el déficit y, por lo tanto, es preciso tomar medidas que incrementen la productividad y la eficiencia.
- La mejora de la calidad deberá hacerse a través de la implantación de buenas prácticas y de incrementos de productividad.
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miércoles, 23 de diciembre de 2009
En el 2010 vayan a comprar a su propio armario
Muchas veces utilizamos las cifras como signos, pero en otras ocasiones los signos “clave” son muy especiales. Mientras fui responsable del Servicio de Urgencias del Hospital Universitari de Bellvitge, compartíamos unos signos sui generis para identificar precozmente los problemas. Al entrar en el hospital antes de las ocho de la mañana era muy importante observar si los celadores charlaban en grupo, si la sala de espera estaba vacía y si los médicos de guardia habían dormido un poco. Si la respuesta a las tres preguntas era positiva, el día se presentaba tranquilo.
Cada profesión identifica los signos “clave”. Desde hace dos o tres semanas los taxistas de Barcelona constatan signos que definen la cruda realidad de la crisis. La parada de taxis de un hospital muestra una cola enorme de vehículos a la espera de clientes, en un día de lluvia se ven demasiados taxis con la luz verde (es decir, circulan sin pasajeros), los ingresos por hora son bajos, las esperas en las paradas son largas, etc…
Hoy el taxista ha insistido en los comentarios anteriores. Hay crisis. Parados en un semáforo el taxista me ha ofrecido un ejemplar de El Periódico para mostrarme el titular de la entrevista de la última página: «En el 2010 vayan a comprar a su propio armario» . Lo dice Scott Schuman (Nueva York, 1967) un diseñador de moda reciclado a fotógrafo y que muestra sus trabajos en el blog The sartoralist.
En general, tenemos más de lo que necesitamos. Por lo tanto, visitar nuestros propios armarios puede ser una buena alternativa en tiempos de crisis.
En los servicios asistenciales puede pasar lo mismo. Cuando queremos promover nuevos proyectos siempre pensamos en “fichar” a alguien de fuera. Pero en tiempos de crisis debemos apurar lo que tenemos. En tiempos de crisis es inexcusable velar por el uso eficiente de los recursos. Una cosa es no tener y otra muy distinta es malgastar.
Si tenemos responsabilidades de gestión y no optimizamos los recursos disponibles “pecamos” de tres maneras:
- Pecamos por el uso ineficiente de los recursos.
- Pecamos por el hecho de mantener la falacia de la sobrecarga asistencial. Hay que decirlo claramente, el mayoría de servicios asistenciales se confunde la sobrecarga con la mala distribución del trabajo. A lo mejor tenemos recursos ociosos o infrautilizados. ¿Encargamos los trabajos a la persona adecuada?
- Pecamos porque es más cómodo buscar a un supuesto buen elemento externo que reciclar a un elemento interno (o dar la oportunidad a un elemento interno). Ciertamente, reciclar da más trabajo que comprar. Quizás infrautilizamos a los profesionales del equipo por pereza (negociar cansa, ejercer la autoridad incomoda...)
En cualquier caso, en tiempos de crisis o compramos en el propio armario o nos quedamos a dos velas.